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Cuida tu corazón

¿Quiere saber más sobre la Insuficiencia Cardiaca?

La "Insuficiencia Cardíaca" se produce cuando el corazón no puede realizar su función principal, que es bombear la sangre que necesita nuestro cuerpo. El corazón es un músculo que tiene que bombear con fuerza la sangre para que se distribuya por todo nuestro cuerpo, la sangre bombeada transporta el oxígeno y va en el interior de unas “cañerías” que son los vasos sanguíneos (arterias y venas). A través de estos vasos sanguíneos llega a todos los órganos y tejidos de nuestro cuerpo (cerebro, músculo, riñones, etc.)

 

 

 

Cuando el corazón sufre Insuficiencia cardiaca, no puede expulsar toda la sangre que recibe y por lo tanto, no bombea la cantidad de sangre suficiente que necesitan los órganos de nuestro cuerpo para realizar sus actividades (los riñones no pueden producir orina suficiente y se comienza a retener líquidos, los músculos sin el riego adecuado pierden fuerza y no nos permiten pasear, los pulmones no pueden oxigenar convenientemente,….).  Como consecuencia, se producen una serie de cambios en nuestro cuerpo que intenta compensarlo, como que los vasos sanguíneos tienden a contraerse, suben las pulsaciones o la frecuencia cardiaca, se orina menos cantidad, etc.

 

Que haya sufrido un episodio de Insuficiencia Cardíaca no significa que el corazón ha dejado de funcionar definitivamente, ni que usted haya tenido o vaya a tener una parada cardiaca o un ataque cardíaco. La persona que ha tenido Insuficiencia Cardiaca durante ese periodo tuvo a su corazón que no era capaz de adaptarse a las necesidades de su cuerpo (pongamos como ejemplo, el motor de un coche que no es capaz de adaptarse a ir cargado con maletas o el motor que se para sí le aceleran en una cuesta arriba, pero que ese mismo coche puede seguir viajando por la carretera sin sobrecargas de peso o realizando un viaje adaptado a las posibilidades de su motor).

 

Por este motivo, las personas que han sufrido insuficiencia cardiaca deben evitar no provocar cambios bruscos en su cuerpo, y conseguir evitar sobrecargas del corazón. A un corazón con insuficiencia cardiaca, se le puede ayudar con la medicación-pastillas que le han indicado tomar.

 

Aunque a menudo, podemos saber el motivo por el que el corazón ha perdido fuerza, ya que la persona que tiene Insuficiencia Cardíaca ha tenido hace meses o años una de las causas que la provocan (padeció un infarto, la presión arterial alta, una enfermedad de las arterias coronarias, una alteración de las válvulas cardiacas o quizá otra enfermedad del corazón), en otras ocasiones no está claro el motivo por el que se ha debilitado el corazón (son las enfermedades del músculo cardiaco o miocardiopatía).

 

Lo más frecuente, es que el corazón insuficiente, tenga una enfermedad o una lesión, es decir, lo más habitual es que la CAUSA de la INSUFICIENCIA CARDIACA se encuentre en el propio corazón. En ocasiones, la enfermedad que tiene el corazón no es curable, como cuando el corazón se encuentra lesionado de forma irreversible. Se consideran lesiones irreversibles del corazón la presencia de un infarto antiguo de miocardio o la presencia de una miocardiopatía (debilidad del músculo cardiaco).

 

Aunque la causa de la Insuficiencia Cardiaca sea una lesión cardiaca no curable, llevar una vida saludable consiguiendo el control de los factores de riesgo, ayuda al funcionamiento de su corazón lesionado. Recordemos que para ayudar a su corazón es importante reducir la obesidad o sobrepeso, evitar el tabaco y el consumo habitual de alcohol, así como seguir los consejos e indicaciones sobre la medicación para tensión arterial elevada y la diabetes de su centro de salud, junto a la realización de un ejercicio habitualmente. Al ayudar a su corazón lesionado, puede mejorar la calidad de vida y la evolución su enfermedad (que su corazón este mejor en el futuro). 

 

Las causas cardiacas que provocan Insuficiencia Cardiaca, pueden ser en ocasiones corregibles o reversibles (como una tensión arterial alta, la aparición de una arritmia, unas arterias del corazón estrechas o una válvula enferma del corazón). Cuando el problema que genera es reversible, lo que se pretende con el tratamiento es controlarlos y que no vuelvan a aparecer. En ocasiones no son totalmente corregibles, pero seguir las indicaciones puede evitar nuevos episodios, y sí aparece, que la persona que la sufre presente una situación menos grave.

 

A pesar de tener una enfermedad crónica cardiaca, con una lesión importante, hay personas que pueden llegar a tener buena calidad de vida. En algunas ocasiones, la Insuficiencia Cardiaca puede ocurrir por una causa transitoria que no es del propio corazón, se produciría la falta de bombeo durante un periodo de tiempo limitado, por algo que le ha provocado funcionar mal al corazón. Estas causas no cardiacas en ocasiones, pueden controlarse y en este caso se arreglaría la insuficiencia cardiaca, (como ejemplo tendríamos una anemia o una falta de oxigeno en la sangre, que sería como sí le hubiéramos puesto a nuestro motor gasolina de mala calidad, pero al ponerle buena gasolina el motor vuelve a funcionar con normalidad).  

 

El músculo cardiaco también puede debilitarse por sustancias tóxicas. Algunas personas tienen el corazón sensible a los efectos del consumo de alcohol, y pueden favorecer que se debilite o provocar descompensaciones de la Insuficiencia Cardiaca, por este motivo, a las personas con Insuficiencia Cardiaca se les recomienda evitar bebidas alcohólicas.

 

 También puede hacerle daño a un corazón con Insuficiencia Cardiaca el tabaco, por lo que debe abandonar el hábito, pida ayuda en su centro de salud.

 

El consumo de cocaína, aunque sea ocasional, también daña el musculo y las arterias del corazón y es una causa de Infartos o Insuficiencia Cardiaca en personas jóvenes. Personas que han padecido enfermedades por las que se les ha administrado

 

Quimioterapia o Radioterapia también pueden tener el músculo cardiaco más débil y en ocasiones, la aparición de Insuficiencia Cardiaca tiempo después de su enfermedad inicial.

 

El funcionamiento insuficiente del corazón, puede provocar diferentes SINTOMAS según que parte de nuestro cuerpo se encuentre más afectada. Lo más frecuente es que la persona que tiene un corazón con insuficiencia cardiaca pueda notar:

 

SENSACION de FALTA de AIRE con dificultad para respirar.  

  • NECESIDAD de ALMOHADAS o de INCORPORARSE para DORMIR.
  • FATIGA o DEBILIDAD; con sensación de falta de aire (como que no podemos llenar el pecho al inspirar o al intentar llenarlo de aire).
  • HINCHAZON CON RETENCIÖN DE LIQUIDOS que habitualmente es a nivel de los tobillos y pueden aparecer al de unas horas de levantarse de la cama.
  • TOS PERSISTENTE o TOS NOCTURNA.
  • Sensación de inflamación del abdomen y malas digestiones o pérdida de apetito.
  • Subida de peso no justificada (habitualmente por retención de líquidos).

 

No tienen por qué estar presentes todos los síntomas descritos a la vez.

 

 

Los síntomas pueden aparecer en diferente intensidad o gravedad a lo largo de la evolución de la enfermedad. Puede notar desde ligera fatiga o cansancio, que puede aparecer cuando intenta hacer un esfuerzo pequeño como pasear en llano o subir un piso de escalera. Actividades cotidianas puede que le comiencen a resultar un gran esfuerzo, cuando hace unos meses  realizaba esas actividades sin dificultad. Si se agrava, incluso puede presentarse la fatiga o ahogo con mínimo ejercicio (paseo corto y en llano) e incluso podría aparecer en reposo.

 

Es muy característico que las personas que tienen una Insuficiencia Cardiaca descompensada, empeoren de su fatiga al tumbarnos en la cama, apareciendo una tos de predominio nocturno o que se despierten a mitad de noche teniendo que sentarse en la cama durante minutos u horas, (algunos pacientes cuando acuden a los Servicios de Urgencias cuentan que llevan varias noches durmiendo en el sofá o asomándose a la ventana durante la noche).

 

La evolución de los síntomas y de la enfermedad es muy variable. Es posible que la persona con Insuficiencia Cardiaca se recupere después de haber estado limitados en las actividades, ajustando las medicaciones y cambiando la dieta y el estilo de vida. Puede haber temporadas en las que llegue a encontrarse bien. Esto es lo que se conoce como la Insuficiencia Cardiaca compensada.

 

Por lo tanto, la Insuficiencia Cardiaca va cambiando a lo largo del tiempo, con meses en los que la persona puede realizar más o menos una actividad estable, con una fatiga respiratoria (lo que los médicos llamamos “disnea”) todos los días parecida y una capacidad para pasear muy parecida todos los días.

 

Los periodos de tiempo en los que la persona pueden realizar una vida con pocos síntomas, de forma muy parecida o incluso puede estar sin síntomas, es lo que conocemos como la insuficiencia cardiaca estable.  Por otra parte, puede presentar cambios con deterioro en la situación y aparición de síntomas en horas o días, pudiendo realizar progresivamente menos ejercicio y actividades. Se produce un agravamiento de la sintomatología, en pocos días o incluso horas, es lo que se conoce como la insuficiencia cardiaca reagudizada o descompensada.

 

Un corazón que puede haber estado un tiempo con pocos síntomas y sin retener líquidos “estable”, pero diferentes circunstancias pueden provocar que comience de nuevo a no funcionar de forma adecuada.

 

La Insuficiencia Cardiaca que había estado latente, oculta o con pocos síntomas, ante estos factores reaparece o se “descompensa”. Estos factores o situaciones que desajustan un corazón es lo que  conocemos como Factores descompensadores o desencadenantes de Insuficiencia Cardiaca.

 

Hay muchas posibles CAUSAS QUE PUEDEN DESCOMPENSAR UNA INSUFICIENCIA CARDIACA, y en muchas ocasiones pueden ser evitables.

 

Son factores descompensadores de una Insuficiencia Cardiaca que el paciente no se tome la medicación habitual o que el paciente tome nuevas pastillas, ya que algunas medicaciones interfieren, interactúan o pueden reducir el efecto de las que toma. Recuerde que el abandono de la medicación o la toma de nuevas medicaciones pueden descompensar una Insuficiencia Cardiaca.

 

Los pacientes que han tenido episodios de Insuficiencia Cardiaca o han padecido una enfermedad cardiaca deben evitar sobrecargar el corazón con esfuerzos de una mayor intensidad  a la que realizan habitualmente, también es un trabajo “extra” el realizar comidas copiosas, la toma de comidas saladas, el beber alcohol o sí bebe cantidades importantes de líquidos. También pueden sobrecargar un corazón que se encuentre débil, la exposición a temperaturas extremas (tanto los ambientes calurosos como los fríos, no le vienen bien). Es especialmente malo, realizar ejercicio en ambiente caluroso.

 

Estos factores desencadenantes pueden provocar encharcamientos pulmonares o retenciones de líquidos en el pulmón, en las piernas o en el abdomen, con fatiga intensa o edemas (las piernas hinchadas),…. Estas manifestaciones de la Insuficiencia Cardiaca que se “descompensa” pueden aparecer en un tiempo de variable (horas o semanas), y lo que es peor de una gravedad variable (una leve retención o una fatiga muy intensa), que en ocasiones se puede conseguir estabilizar el corazón con medidas en el domicilio o que pueden precisar el ingreso en el hospital.

 

Es muy importante que recuerde, cuales son los síntomas que a Usted le avisan de que su enfermedad está apareciendo (cada cuerpo es diferente). Sí cuando estuvo “malo”, lo que Usted notaba era que no podía llegar a su casa o que se le hinchaban las piernas por las tardes o el abdomen, sí empieza a notarlo, actué como le ha indicado su médico o enfermera.  

 

Pregunte al médico o enfermera que le atiende, cómo debe actuar sí vuelve a sentir los mismos síntomas o si tiene un empeoramiento.

 

A lo largo de la enfermedad, y especialmente sí la enfermedad progresa, la Insuficiencia Cardiaca puede provocar muchos síntomas, incluso puede precisar ingresar en un centro hospitalario en repetidas ocasiones. Por este motivo, es tan importante no someter a un corazón que ha tenido un episodio de Insuficiencia Cardiaca a situaciones que le puedan “descompensar” o volver a provocar una situación de sobrecarga o riesgo.

 

Cuando un paciente sufre la enfermedad de forma irreversible, no respondiendo a las medicaciones ni a los tratamientos y le provoca muchos síntomas, sí además cumple una serie de requisitos, (habitualmente ser menor de 65 años, sin enfermedades asociadas y buen estado general) puede ser candidato a que se le realice un trasplante cardiaco.

 

En ocasiones, el corazón que sufre Insuficiencia Cardiaca aparte de haber perdido fuerza, tiene las paredes del corazón que no se mueven a la vez y no lo hacen en la dirección adecuada. Este movimiento desorganizado de las paredes del corazón (llamado “asincrónica”), se puede comprobar que pacientes lo tienen mediante la realización de pruebas sencillas como el electrocardiograma y el ecocardiograma. Existe un tipo de Marcapasos, (llamado “resincronizador”), que se coloca en los pacientes en los que su corazón late con “asincrónica” y puede conseguir reorganizar el latido, mejorando la fatiga de algunos de estos pacientes.

 

Existen pacientes con Insuficiencia Cardiaca, habitualmente por presentar cicatrices en el corazón muy extensas o con trastornos del ritmo cardiaco graves (arritmias), en los que por sus características individuales, se considera elevado el riesgo de sufrir una arritmia grave o una parada cardiaca. En estos pacientes con riesgo alto de muerte súbita, se valora individualmente la posibilidad de colocar un desfibrilador, dado que no es ni su colocación, ni llevar el aparato una técnica sin riesgo. El aparato que se coloca es un tipo de marcapasos que es capaz de detectar las arritmias graves y dar una descarga eléctrica para pararla, son los conocidos como los Desfibriladores implantados, que habitualmente se conocen como DAIs (Desfibriladores Automáticos Implantables).

 

Cuando la enfermedad se encuentra en una etapa en la que a pesar del tratamiento, no es posible mejora los síntomas de la persona y se detecta deterioro de los órganos del cuerpo del paciente por el bombeo insuficiente, nos encontramos ante una Insuficiencia Cardiaca avanzada o terminal. En la insuficiencia Cardiaca avanzada y con síntomas la única opción de tratarlas es el trasplante cardiaco. En muchos pacientes, puede que se descarte o rechace la posibilidad de realizar un trasplante cardiaco (por la edad o tener otras enfermedades asociadas).

 

En los pacientes en los que se ha desechado el trasplante cardiaco y no responden al tratamiento, el objetivo de la atención de los familiares, cuidadores y profesionales sanitarios debe ser mejorar los síntomas, que se encuentre lo mejor posible emocionalmente e intentar mejorar la calidad de vida.

 

En estos pacientes que sufren Insuficiencia Cardiaca avanzada o terminal, es aconsejable evitar realizar pruebas o revisiones que puedan resultarle molestas o estresantes. Se debe valorar individualmente la posibilidad de realizar intervenciones o exploraciones, teniendo en cuenta si van a aportar calidad de vida al paciente con sus resultados. Puede estar indicado reducir o rebajar la medicación sí le provoca efectos secundarios.  

 

Las personas en las que la Insuficiencia Cardiaca va empeorando progresivamente y es probable que lleguen a estar en una situación terminal, valorar individualmente como realizar la información sobre su estado. Es conveniente que planifiquen el proceso de asistencia sanitaria futura y sus últimas voluntades. Estas decisiones es mejor que las tome el paciente con el conocimiento de familiares, por sí en un futuro sus condiciones le hacen incapaz de tomar o expresar sus decisiones. En su centro de salud le pueden orientar sobre cómo realizar su testamento vital.

Fecha de la última modificación: 24/07/2012

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