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PLAZANDREOK

Plazandreok, el feminismo útil y actual

Ellas se consideran “corredoras de fondo” porque hay que tener mucha paciencia y tenacidad para perseguir metas que una parte de la sociedad considera ya logradas. A esta plataforma, asociación y partido político feminista –las tres denominaciones son válidas– le ha costado más de 15 años que las agendas políticas tengan en cuenta algunas de sus reivindicaciones, como la Casa de las Mujeres de Donostia, que se hará realidad en breve. En las próximas elecciones municipales, Plazandreok se presentará por quinta vez para defender los intereses de las mujeres como cuestión prioritaria.

Texto: Carmen Ruiz de Garibay

representantes de plazandreok“La razón de ser de esta plataforma política integrada por mujeres feministas –afirma Juana Aranguren, abogada y dos veces cabeza de lista de Plazandreok– es incorporar a la política la voz de las mujeres. Aunque hemos avanzado muchísimo, algunas de nuestras reivindicaciones siguen pendientes: seguimos cobrando menos que ellos, ocupándonos de la atención de las personas dependientes, continuamos sufriendo violencia, siendo las más afectadas por el paro laboral, las que más trabajo a tiempo parcial realizamos para atender los trabajos no recompensados económicamente… Son muchos ejemplos de por qué seguimos luchando por acabar con la desigualdad”.
 
Arantza Campos, profesora en la Facultad de Derecho de la UPV, agrega más razones que justifican la existencia de Plazandreok: “Las sufragistas consiguieron que las mujeres pudiéramos votar. Sus sucesoras feministas pronto se dieron cuenta de que el voto era un medio para conseguir la igualdad. Se trataba de votar propuestas diferentes a las que defendían exclusivamente los intereses de los hombres, de cambiar las leyes (divorcio, aborto, trabajo, violencia, igualdad…) Nosotras decidimos tomar el testigo de estas últimas. Pensamos que hay que estar donde se toman las decisiones sobre las normas que regirán la convivencia y los intereses de todas y todos”.

manifestación exigiendo derechos, como las primeras sufragistasPlazandreok no ha conseguido representación en ninguna de las cuatro ocasiones que se ha presentado a las elecciones municipales y forales, pero esto no desanima a su centenar largo de integrantes y en las próximas del año que viene volverán a concurrir. Mientras tanto, siguen haciendo política feminista desde distintos organismos de participación ciudadana.

“Como creemos que la democracia tiene que ser participativa –afirma Juana Aranguren– nosotras intervenimos en los órganos que nos ofertan las instituciones: en el plano municipal, desde el Consejo Asesor de las Mujeres de Donostia; en el ámbito del territorio, en el impulso de un Consejo Foral, y también trabajamos por la creación de un Consejo Autonómico que de momento cuenta con un borrador de la ley del Consejo Vasco de las Mujeres”.

Juana Aranguren reconoce que después de años de pelear en primera línea con distintas corporaciones han conseguido que el Consejo Municipal sea un organismo realmente participativo. “Por fin hemos encontrado voluntad política por parte de la Concejalía de Igualdad. Ahora se plantean las cuestiones, se discuten, hay una comisión que coordina y una estructura organizativa que permite que ese Consejo funcione”.

Una de las iniciativas que está viendo la luz, después de 15 años de debates, es la Casa de las Mujeres, que se inaugurará próximamente de forma provisional en unos locales municipales de la calle Oquendo hasta que finalicen las obras de acondicionamiento de la villa de Ategorrieta, también propiedad del municipio, que será la sede definitiva.
“Estará co-gestionada por el Ayuntamiento y las asociaciones de mujeres. La vamos a convertir en un lugar de encuentro, para canalizar iniciativas y actividades desarrolladas por mujeres en distintos campos artísticos o culturales. Habrá exposiciones, cursos, jornadas, conferencias… al igual que en las casas de mujeres de otras ciudades como Barcelona, Gijón o Valencia”.

Reclamando derechos, manifestación al estilo primeras sufragistasArantza Campos asegura que esta pequeña conquista es la recompensa de muchas horas invertidas en el proyecto que ahora les llena de energía para seguir con otras actividades: la organización de Feministaldia –el festival de cultura feminista que ha cumplido su cuarta edición– las terceras jornadas de laicidad, la participación en el Foro de Igualdad, la presencia activa en las coordinadoras feministas, en temas como los del 25 de noviembre, el 8 de marzo o los Alardes.


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