Lactancia

Lactancia materna


La Organización Mundial de la Salud (OMS) “recomienda la lactancia materna exclusiva durante seis meses, la introducción de alimentos apropiados para la edad y seguros a partir de entonces, y el mantenimiento de la lactancia materna hasta los 2 años o más”, mientras madre e hijo o hija lo deseen.


Recomendaciones básicas

Postura del bebé y como sujetar la mama.

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Las primeras horas

Durante aproximadamente las primeras 2 horas, tu bebé se encuentra en un estado de “alerta tranquila”. Éste es el momento idóneo para iniciar la lactancia. Es probable que instintivamente busque y se acerque. Coloca la nariz del bebé a la altura de tu pezón, acercándolo cuando abra la boca para que inicie la succión.

En el siguiente video puedes ver lo que se denomina enganche espontaneo.

Enganche espontáneo

Las primeras horas de vida de tu bebé son idoneas para que se produzca el enganche espontáneo.

Notarás que se ha agarrado correctamente por la succión (como una ventosa), con un buen sellado de su boca. Puedes facilitar el agarre profundo colocando los dedos en forma de C alrededor del pezón (mientras presionas ligeramente), de manera que des a la mama la forma ovalada de su boca.

Después, lo habitual es que entre en un estado de sueño que puede durar unas horas. Conviene mantenerle caliente, para lo que es ideal el contacto piel con piel.

Puede ser que el primer día mame pocas veces. Durante las primeras 48-72 horas toma calostro (líquido espeso, amarillento o anaranjado) en pequeñas cantidades. Tu leche le proporciona protección frente a las infecciones y los nutrientes necesarios.

Si tu decisión es amamantar a tu hijo o hija, es importante que entiendas como funciona tu cuerpo. La succión es el estímulo que tus mamas requieren para producir leche, responden a la necesidad de tu bebé. Éste es uno de los motivos por lo que tiene que ser a demanda, es decir, cuando observes las señales de hambre: abrir la boca, mover la cabeza hacia los lados, realizar muecas de succión o llevarse la mano a la boca. Independientemente del tiempo transcurrido desde la última toma, cuando veas estos signos, ofrécele el pecho.

Si las señales te pasan desapercibidas, la recomendación en estas primeras horas es realizar como mínimo entre 8-12 tomas cada 24 horas.

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Los primeros quince días

Es probable que la segunda noche, independientemente de cómo haya transcurrido el día, esté pidiendo teta continuamente, desde el atardecer hasta el amanecer. Puede que te desconcierte y pienses que no tienes leche suficiente. Lo que realmente sucede es que está proporcionándote el estímulo que necesitas, se trata de algo natural y normal. No todas las noches van a ser así, aunque es cierto que las tomas nocturnas son claves para la producción.

La subida de la leche se produce entre las 48-72 horas tras el nacimiento, a partir de lo cual se denomina “leche de transición”. La producción de la leche va relacionada directamente con el estímulo de succión. Confía en que tu cuerpo puede responder.

Durante los primeros días es recomendable que mame de un solo pecho hasta que sepa soltarse. Déjale el tiempo que quiera, normalmente tienden a dormirse al finalizar la toma. Si se despertara y quisiera más, tienes el segundo pecho para ofrecérselo, no le quites de un pecho mientras esté mamando para que mame del otro. Es importante respetar esto para que sea tu bebé el que regule de manera óptima la ingesta de leche. Si tienes dudas sobre cuál ofrecerle primero, empieza por el más cargado.  Si no hay diferencias, cualquiera de los dos sería acertado. El pecho no se vacía nunca. Aunque a veces lo notes más blando no quiere decir que no tenga leche. No es un almacén, es una fábrica que funciona según la demanda.

Al principio es normal que pase mucho tiempo en el pecho. Empezará la toma con succiones cortas y rápidas. Después cuando se inicie el caudal de leche, serán más profundas y rítmicas, y reconocerás que está tragando. La correcta transferencia de leche ayuda a mantener la producción necesaria.

Hay diferentes posturas para amamantar. Busca aquella que no te produzca dolor y os resulte más cómoda. Date tiempo para ir aprendiendo la técnica.

Muchas madres tienen dudas sobre si alimentan adecuadamente a su bebé. Si es tu caso, observa:

  • El estado general del niño o niña, que esté tranquilo o tranquila, sin llanto y sin demanda excesiva.
  • Si va ganando peso.
  • Si su orina es escasa, rojiza o de color amarillo intenso después del tercer día puede indicar que está tomando menos de lo necesario.
  • La falta de cacas puede indicar ingesta insuficiente.

Si está dormido o dormida y ves que pasa el tiempo, puedes separarle de ti, o soltarle la ropa o cambiarle el pañal para despertarle. También te puede resultar útil mojarle los labios con un poco de tu leche. Las tomas no tienes por qué ser cada tres horas. Lo importante es que realicen al menos ocho tomas al día y no se hagan pausas de más de cinco o seis horas. De hecho, muchos recién nacidos agrupan algunas tomas durante unas horas y luego las espacian más. Si por el contrario está todo el día en la teta, consulta con una persona experta en lactancia materna.

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Amamantando a mi bebé

Conforme tu bebé vaya madurando irá regulando sus tomas y mamando más rápido. También tu leche lo hará pasando a denominarse “leche madura”. Con el paso del tiempo irá teniendo más contenido graso.

Los primeros 4 meses de vida, los y las bebés no diferencian el día de la noche, pudiendo necesitar entre 1 y 5 tomas nocturnas. Estas tomas nocturnas son muy importantes para mantener la producción. Los despertares por la noche son frecuentes durante el primer año de vida.

A partir del sexto mes se inicia la alimentación complementaria. Es posible que en este periodo retomes tu actividad laboral fuera del domicilio. Si así lo decides, esto no tiene por qué traducirse en un abandono de la lactancia, ya que la extracción de leche puede ser una solución en esta etapa.

Extracción manual de leche materna

Indicaciones para la extraccion manual de leche materna.

Mientras amamantes, sigue una dieta variada y equilibrada que preferiblemente contenga productos de temporada, no hay ningún alimento prohibido. Y recuerda beber suficiente líquido, será bueno para ambos.

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Destete o cese de la lactancia materna

Se denomina así al cese de la lactancia materna, lo que puede ocurrir a la par que se introduce la alimentación complementaria o por decisión tuya y/o de tu bebé.

Si se produce por iniciativa propia, podéis sentir más proximidad con la bebé o el bebé intensificando los mimos y el porteo. Si sucede porque así lo quiere tu bebé, es probable que experimentes sentimientos de abandono o tristeza. Aceptar la situación como parte del crecimiento y evolución normales, te ayudará con estos sentimientos.

Si lo haces de manera lenta y gradual será más fácil de asumir, para ambos. En caso contrario, es probable que las mamas se hinchen, duelan y necesites extraer leche para aliviarte. Saca solamente la cantidad necesaria para sentirte cómoda, evita vaciar completamente y procura espaciarlo en el tiempo. En el caso de los niños o niñas puede que empiecen a chuparse el dedo o usar chupete como sustituto.

Nuestra recomendación es que empieces por una de las tomas que disfrutéis menos, y que dejes pasar unos días hasta suspender otra toma. La primera y última del día son las que se suspenden finalmente, porque durante la noche se puede intensificar su malestar. Entender y aceptar sus protestas a la par que se le proporciona apoyo y consuelo facilitará que acabe aceptándolo.

No es recomendable el destete cuando esté pasando una enfermedad, ni cuando lo intentas y te hace entender que no es el momento.

Destete o cese de la lactancia materna

Lactancia con fórmula o lactancia artificial

Puede ser que afrontes este tipo de lactancia por elección o porque exista alguna limitación. Independientemente del motivo, es recomendable hacer que el momento se parezca lo más posible al amamantamiento, en cuanto a proteger el vínculo afectivo de apego. Es decir, disfrutando mientras toma el biberón, sin prisa para que termine, mirándole a los ojos frecuentemente y mimándole, intentando hacer de cada toma algo más que la mera transmisión de alimento.

Te recomendamos colocarlo con la espalda erguida y el biberón en horizontal, para que pueda elegir el ritmo y dejar que busque la tetina. Al inicio es preferible el uso de tetina de flujo lento, después irá demandando más cantidad. Controlando este flujo le facilitáis la gestión del ciclo succión- deglución- respiración. Cada 15-20 succiones, saca el biberón lateralizándolo (perdiendo el vacío) y cambia el brazo de sujeción (como si le cambiáramos de teta). Con esto favorecerás también el desarrollo de su campo visual.

Puedes ayudarle a aprender a regular su propio apetito no forzándole a terminar la cantidad preparada, vigilando los signos precoces de búsqueda y hambre, y dándole las tomas a demanda.

Lactancia de biberón

Recomendaciones para la lactancia con biberón.

Existen distintos tipos de leche de fórmula adecuados a cada edad. En el Servicio de Pediatría de Osakidetza os indicarán el que más se ajusta a sus necesidades.

Cómo preparar un biberón

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Preguntas frecuentes

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