Postparto

Vuestros primeros momentos

¡Ya ha nacido!

En estos momentos tras el parto, tu cuerpo está generando las hormonas que necesitas para la nueva situación, déjate llevar por tu instinto.

Y tu bebé, nace sabiendo lo que necesita y cómo pedirlo. Durante el embarazo, se ha desarrollado dentro del útero, donde probablemente sintiera protección, calor, comodidad… Tras el nacimiento, los estímulos que recibe pasan a ser directos y empieza a respirar y alimentarse de forma diferente. El contacto piel con piel es una forma de facilitar esa transición y es importante para generar un vínculo sano. De esta manera sentirá confort, contacto, olor, cambios en su temperatura corporal, el latido del corazón, que ya es un sonido familiar… La cercanía con su madre y/o grupo familiar es beneficiosa en cualquier etapa de desarrollo, y en especial en esta.

Tras realizar las comprobaciones necesarias en el paritorio, pasaréis a la planta de maternidad. El tiempo de ingreso variará en función de vuestras circunstancias, pudiendo oscilar entre 1 y 4 noches, siendo generalmente el mínimo posible. Lo habitual es permanecer junto a tu bebé todo el tiempo.

Las dos primeras horas de vida de tu bebé son el momento idóneo para el inicio de la lactancia, el equipo sanitario te informará de todo lo necesario.

Además, durante estos días en el hospital, se realizarán al bebé la prueba del talón y la prueba de la detección de la sordera. Ninguna de las dos pruebas supone ninguna molestia para tu bebé, salvo la derivada del pinchacito en el talón.

En el momento del alta, recibirás el informe y la cartilla de salud infantil de tu bebé. También te devolverán la cartilla maternal.

Mujer embarazada

¡Ya en casa!

En esta nueva etapa es probable que tengas dudas para afrontar situaciones rutinarias. Para cuidar bien es importante cuidarse, no te olvides de tus necesidades. Sigues en un periodo de cambio por lo que darte tiempo, pedir colaboración, dejarte querer y mimar, compartir tus vivencias, inquietudes, miedos y sentimientos te serán de ayuda.

Tras el alta hospitalaria, consultando con tu matrona del Centro de Salud, podrás comprobar cómo tu cuerpo se va recuperando. Al volver a casa, puedes concertar la primera visita. El número de visitas dependerá de tu evolución y necesidades.

Si lo necesitas, tu matrona te ayudará con todo lo necesario sobre tu tensión arterial, el sangrado, la disminución del tamaño del útero, mamas, pezones, lactancia, heridas si existen, pérdidas de orina o estreñimiento y también con tu estado de ánimo. También puedes consultar tus dudas sobre el reinicio de las relaciones sexuales y la anticoncepción.

En el siguiente video puedes ver los principales cambios de este periodo:


Postparto

Conoce cómo va recuperandose tu cuerpo tras el parto.

En casa
Come cuando tu bebé coma y descansa cuando tu bebé duerma.

Autocuidado

En el siguiente video puedes ver cómo cuidarte durante el postparto:


Te ofrecemos algunas recomendaciones para que puedas afrontar las situaciones más habituales:

Relacionadas con tus necesidades básicas.

  • Puedes comer de todo, aunque lo idóneo será seguir una dieta variada y saludable. Si estás estreñida puedes introducir sencillos hábitos como beber mucha agua, comer alimentos ricos en fibra (fruta, verdura, integrales, etc.) o andar. Si no mejoras, consulta con tu equipo sanitario de referencia acerca de la utilización de laxantes.
  • En cuanto a tu higiene personal, no existe evidencia científica sobre qué es lo más recomendable, por lo que tú eliges entre la ducha o el baño. Mientras estés sangrando o tus heridas no hayan cicatrizado, evita bañarte en el mar o en la piscina.
  • El mejor ejercicio para este periodo es andar. Puedes empezar a hacerlo en cuanto te sientas con fuerza. Si debes permanecer en reposo es recomendable realizar ejercicios circulatorios con las piernas. A partir de los 2 meses después del parto, podrás empezar a recuperar tu actividad física anterior. Procura ir aumentando la duración y la intensidad de manera gradual y evita deportes de impacto unos meses más.
  • Es probable que la propia crianza te impida dormir como antes. Intenta descansar y dormir cuando lo haga tu bebé. Busca el apoyo de personas de confianza.

Relacionadas con el parto.

  • Tras el parto puedes sentir los “entuertos”, que son pequeñas contracciones que se producen en los siguientes 7-10 días. Su objetivo es ayudar al útero a volver a la situación previa al embarazo. En caso de necesitarlo, el calor local alivia este dolor.
  • También tendrás secreciones procedentes del útero compuestas por flujo y sangre durante 2-3 semanas. Se denominan loquios. Conforme avancen los días irán disminuyendo en cantidad y su color será más claro.
  • Si tienes un desgarro o una episiotomía, procura mantener las heridas limpias (agua y jabón) y secas. Los puntos se reabsorberán solos. Si alguno te molesta especialmente coméntalo cuando acudas a tu Centro de Salud.
  • La herida de la cesárea también necesita mantenerse limpia (agua y jabón) y seca. Es suficiente limpiarla una vez al día y se puede llevar sin tapar. Las grapas se retiran a los 7-10 días en tu Centro de Salud.
  • Si notas menos sensibilidad en la zona de la herida, no te preocupes, la recuperarás progresivamente. Pregunta a tu matrona por el tipo de masaje que puedes darte para favorecerla.
  • Tus mamas pueden estar tensas, hinchadas o doloridas debido a la subida de la leche que se produce tras el parto, generalmente a las 48-96 horas.

Consulta si presentas alguno de estos síntomas:

  • Loquios malolientes, esto es, pérdidas de sangre con olor a podrido.
  • Sangrado uterino que no disminuye durante varios días.
  • Fiebre mayor de 38º, tomada en la axila.
  • Dolor y escozor al orinar.
  • Pérdida de orina que no cede a partir de las primeras semanas.
  • Grietas en los pezones, inflamación, dolor o enrojecimiento en la mama.
  • Dolor brusco en la pierna acompañado de hinchazón, calor y enrojecimiento en alguna zona de la misma.
  • Dolor de cabeza con visión alterada o malestar general.

Cuándo consultar con un profesional sanitario

Tras el parto pueden producirse algunas situaciones que requieran consultar con un o una profesional sanitario.

Entendiendo las emociones

Durante el postparto o puerperio, probablemente pasarás por un periodo de mayor fragilidad emocional, quizá con miedos, inseguridades o nostalgia por lo que no va a volver. También te irás descubriendo junto a tu bebé. Y quizá las expectativas iniciales no se correspondan con la realidad.

Es un tiempo en el que tú y todas las personas de tu entorno os iréis adaptando a la nueva situación. Mantener con las personas cercanas una comunicación fluida, sincera, abierta, clara, directa y adecuada os facilitará la transición.

Un sentimiento de tristeza postparto es muy común en las primeras dos semanas. Puedes llegar a tener gran variedad de síntomas con cambios repentinos del estado de ánimo, llanto fácil, ansiedad, irritabilidad, tristeza, cambios en el apetito o en el sueño, puedes preocuparte intensamente o mostrar poco interés por tu bebé.

Todo ello está influido por los cambios hormonales, que también fomentan el apego con tu hijo o hija. Además de descansar bien, tener una buena alimentación, pasear o hacer algún ejercicio, es importante que no dejes de atender otros aspectos como tu autoestima o tu imagen personal. Lo habitual es que en poco tiempo pase y vuelvas a ser tú misma. Déjate mimar y ayudar.

Hay veces en las que la tristeza y el desánimo se prolongan en el tiempo y aparecen además cambios de apetito y sueño, sentimientos de inutilidad o culpa, pérdida de concentración, falta de energía, desesperanza, ansiedad… Es cuando hablamos de depresión postparto. Afecta a una 1 de cada 10 mujeres y requiere seguimiento profesional . Si crees que te sientes así, no dudes en compartir estas sensaciones con tu equipo sanitario de referencia. Detectar de forma temprana cualquier complicación es clave para la recuperación.

Depresión postparto

Preguntas frecuentes

Fecha de ltima modificacin: