Programa de cribado y prevención prenatal de preeclampsia pretérmino
¿Qué es la preeclampsia?
La preeclampsia es una enfermedad que se puede presentar a lo largo del embarazo y que, en algunos casos, puede llegar a ser grave, especialmente si se presenta antes de las 37 semanas de gestación (pretérmino). A menudo se asocia con niveles altos de proteínas en la orina y puede provocar en la madre una disminución de las plaquetas en la sangre, problemas con los riñones o el hígado, líquido en los pulmones o problemas cerebrales.
El síntoma más habitual es la subida de las cifras de tensión arterial de forma mantenida y ocurre generalmente a partir de la mitad del embarazo y hasta dos días después del parto. También pueden aparecer síntomas como dolores de cabeza, dolor abdominal, dificultad para respirar o ardor detrás del esternón, náuseas y vómitos, confusión, convulsiones, estado elevado de ansiedad y/o alteraciones visuales como hipersensibilidad a la luz, visión borrosa o ver puntos parpadeantes.
También hay riesgo de presentar complicaciones que pueden afectar al/la bebé, como alteraciones del crecimiento u otras derivadas de un posible desprendimiento de placenta.
Hoy en día no hay tratamiento para curar esta enfermedad. Los tratamientos disponibles mejoran los síntomas y disminuyen las complicaciones, pero no la curan ni evitan su progresión, por lo que en la mayoría de los casos es necesario adelantar el parto. Si esto ocurre antes de las 37 semanas de gestación, hay riesgo de secuelas por prematuridad.
La frecuencia de preeclampsia en nuestro medio es de un 2-3 %, lo que significa que 1 de cada 40 mujeres embarazadas presenta esta enfermedad. La mayoría de las mujeres con preeclampsia darán a luz bebés sin problemas de salud. Sin embargo, algunas tendrán complicaciones que pueden afectar a la salud de la madre y de su bebé. Cuando la preeclampsia aparece de forma más precoz, antes de la semana 34 (un 0,8% de todos los embarazos), es cuando ocurren la mayoría de las complicaciones y secuelas.

¿En qué consiste el programa?
Es un programa cuyo objetivo es identificar aquellas embarazadas con mayor riesgo de desarrollar una preeclampsia que condicione que el parto ocurra antes de la semana 37. Se ofrecerá a todas las embarazadas que acuden a realizar el control del embarazo a los centros de Osakidetza.
El cribado en embarazos de un único feto consiste en combinar diferentes tipos de datos o exámenes:
- Un análisis de sangre que se realiza junto al del primer control rutinario del embarazo (entre la semana 9 y 11), mediante el cual se mide un marcador bioquímico, la PAPP-A.
- La medición de la tensión arterial, que se realiza en ambos brazos, dos veces en cada uno, después de unos minutos de reposo.
- La medición de la resistencia al paso de la sangre por las dos arterias uterinas, que se realiza en la ecografía del primer trimestre (11 – 13+6), junto al cribado de cromosomopatías.
Estos datos se combinan con la historia materna, que valora diferentes factores predisponentes.
En las gestaciones múltiples, el cálculo se realizará mediante la valoración de factores de riesgo de la historia clínica.
Este cribado no conlleva ningún riesgo para la mujer ni para el feto y detecta alrededor de 3 de cada 4 casos de preeclampsia que pueden condicionar que la/el bebé nazca antes de las 37 semanas.
La prueba tiene dos resultados posibles:
- Riesgo bajo (menor o igual de 1 de cada 100).
- Riesgo alto (mayor de 1 de cada 100).
Se calcula que aproximadamente 1 de cada 10 mujeres a las que se les hace el cribado de preeclampsia pretérmino tendrá un resultado de riesgo alto.

¿Qué significa un resultado de riesgo bajo?
Un resultado de riesgo bajo significa que es poco probable que durante el embarazo la gestante presente una preeclampsia que condicione que el parto ocurra antes de las 37 semanas. Se continuará con el seguimiento habitual del embarazo.
¿Qué significa un resultado de riesgo alto? ¿Cuáles son los siguientes pasos?
Un resultado de riesgo alto significa que hay más probabilidades de presentar una preeclampsia que condicione que el parto ocurra antes de la semana 37.
En este caso, la ginecóloga o el ginecólogo te propondrá un tratamiento preventivo, es decir, que disminuya el riesgo de presentar esta complicación, y se seguirá con el control habitual del embarazo.
El tratamiento preventivo consiste la toma de un comprimido de 150 mg de ácido acetilsalicílico (Aspirina®) todos los días al acostarse, hasta la semana 36 de embarazo. Cuando el tratamiento se toma correctamente, disminuyen los casos de preeclampsia precoz (parto antes de la semana 34) en un 80%.
Efectos adversos:
El ácido acetil salicílico (Aspirina®) se considera un fármaco seguro durante el embarazo y no contraindica la epidural.
Como la mayoría de los tratamientos, puede tener efectos adversos. Con el ácido acetilsalicílico a dosis bajas son muy poco frecuentes y cuando se presentan, la mayoría de las veces son leves. Un 10% de las mujeres que lo tomen pueden desarrollar síntomas gastrointestinales.
Si la embarazada tiene intolerancia o sensibilidad al ácido acetilsalicílico deberá comunicárselo a su profesional de ginecología de referencia.
Contraindicaciones:
No se administrará ácido acetilsalicílico en gestantes con alguna de las siguientes condiciones:
- Ulcera gástrica, duodenal o molestias gástricas de repetición.
- Reacciones alérgicas tipo asmática al tomar ácido acetilsalicílico.
- Hemofilia o trastornos de la coagulación que predisponen a padecer hemorragias.
- Enfermedad renal y/o hepática grave.
La realización del programa de cribado de preeclampsia pretérmino mediante estas pruebas permite:
- Individualizar el riesgo de presentar preeclampsia que pueda llevar a adelantar el parto y que este ocurra antes de las 37 semanas.
- Proporcionar un tratamiento preventivo para disminuir el riesgo de preeclampsia pretérmino ajustado a cada embarazada.
- Disminuir los casos de preeclampsia pretérmino y las secuelas asociadas a las gestantes y sus bebés pretérmino.
Programa de cribado y prevención prenatal de Preeclampsia pretérmino
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